martes, 26 de noviembre de 2024
AMORES PERDIDOS. LA JUVENTUD - VI
ELLA Y LA LLUVIA
martes, 17 de mayo de 2022
AMOR PERDIDO. LOS INDIOS
II
Esta
vez soy el indio que no hará la guerra.
Esta vez soy el indio que no someterán.
Esta vez soy el indio que habla las palabras.
Esta vez soy el indio que se libera en versos.
No
veis que ya no quedan puñales en mis ojos,
ni lanzas a caballo corriendo hacia la muerte.
No veis que Cristo ha caído de los Andes,
que ya no quedan, en mis ojos, plegarias.
Esta
vez soy el indio que viene del futuro.
No tengo tesoros que guardar, ni templos,
ni mujeres enamoradas, ni tierras fértiles.
No
haré la guerra ni el amor, ni escaparé, cobarde.
Provengo de sumergidas Atlántidas del verbo.
Soy el indio poeta, esa civilización imposible.
Miguel
Oscar Menassa
Del libro "Amores perdidos"
jueves, 8 de julio de 2021
QUIERO SER UN PÁJARO ENTRE LOS PÁJAROS, LA LIBERTAD del libro "La poesía y yo"
sábado, 6 de febrero de 2021
"Socorro no puedo detener mis palabras" de La poesía y yo de Miguel Oscar Menassa
Este
año quiero comenzar el año
brindando y no escribiendo
como todos los años anteriores.
Brindo
por la revolución
porque nací en su tiempo
y por ser éste el tiempo de la furia
brindo por el amor a la revolución
y en ese amor
bebo la sangre y, también,
bebo la poesía de la revolución.
Levanto
mi copa cual estandarte
para brindar por la mujer
porque Ella es de la revolución
su poesía.
Brindo por el hombre que no podré ser.
Tiro
el contenido de mi copa
a la tierra
y brindo con los muertos.
En
mi copa vacía penetran
los espíritus burlones
y poéticos de la noche,
y yo me los bebo
no sólo para divertirme
sino también,
para brindar contra la muerte.
Oscuridad
para las luces
que huyen de mi cuerpo
violencia de claveles afiebrados.
Me
detengo en la mirada de los amigos
para llenar mi copa con este verso.
Arranco de la espesura de la mañana
palpitantes estrofas.
Dejo
caer sobre mi cuerpo
vertiente iluminada,
licores y sueños.
Unto
mi cuerpo con babas perfumadas,
pólvoras humedecidas por el llanto,
olores de una revolución asesinada
y brindo por mi Patria.
En
el intento
de universalizar mi canto
pongo sobre mi cuerpo
las sedas del ocaso
terráqueo sin medida
palabra rota
descuartizado ser
hacia el espacio
brindo por mí.
Delicado
y fugaz
me parto en tus entrañas,
como el cristal del tiempo
como el cristal que suena
en la garganta cósmica
canción del Universo.
Hago
de las astillas una flor,
dejo que los más pequeños,
rompan la flor entre sus manos
y arrojen al viento
las partes más bellas de la flor.
Caballero
de la poesía
monto en pelo
a lo indio
una yegua con alas.
sábado, 10 de octubre de 2020
Nada era tan terrible y tan maravilloso
Nada era tan terrible y tan maravilloso.
Morir en tus brazos los días de fiesta.
Entre finos alcoholes y sedas estridentes
todo ardor, se desprendía de tus labios.
Al crepitar salvaje de fuegos interiores,
pequeñas bestias encadenadas al amor,
tigres de una llanura incuestionable
nos hundíamos, ciegos, en la danza.
No eran movimientos lo que producíamos.
Eran catástrofes, cataclismos inesperados y abiertos,
violentos sacudimientos para iniciar las ceremonias.
Fiesta se llamaba a ese ir y venir de la locura,
al desgarrarse alcohólico de las sedas.
Un poema, escrito en libertad, era la fiesta.
miércoles, 22 de abril de 2020
Este año quiero comenzar el año
brindando y no escribiendo
como todos los años anteriores.
porque nací en su tiempo
y por ser éste el tiempo de la furia
brindo por el amor a la revolución
y en ese amor
bebo la sangre y, también,
bebo la poesía de la revolución.
para brindar por la mujer
porque Ella es de la revolución
su poesía.
a la tierra
y brindo con los muertos.
los espíritus burlones
y poéticos de la noche,
y yo me los bebo
no sólo para divertirme
sino también,
para brindar contra la muerte.
que huyen de mi cuerpo
violencia de claveles afiebrados.
para llenar mi copa con este verso.
Arranco de la espesura de la mañana
palpitantes estrofas.
vertiente iluminada,
licores y sueños.
pólvoras humedecidas por el llanto,
olores de una revolución asesinada
y brindo por mi Patria.
de universalizar mi canto
pongo sobre mi cuerpo
las sedas del ocaso
terráqueo sin medida
palabra rota
descuartizado ser
hacia el espacio
brindo por mí.
me parto en tus entrañas,
como el cristal del tiempo
como el cristal que suena
en la garganta cósmica
canción del Universo.
dejo que los más pequeños,
rompan la flor entre sus manos
y arrojen al viento
las partes más bellas de la flor.
monto en pelo
a lo indio
una yegua con alas.
Del libro "La poesía y yo"