lunes, 17 de junio de 2013

ESTOY ENAMORADO


Estoy enamorado de mí mismo
y del mundo, en menor grado
ya que la verdad nos dice
que el mundo viene cojeando.

Estoy enamorado de mí mismo
y de la flor, en menor grado
ya que aunque bella y distinta
marchita muere en mis manos.

Estoy enamorado de mí mismo
y del Sr. Presi, en menor grado
ya que, políticamente,
ha meado fuera del tarro.

Estoy enamorado de mí mismo
y de mi amada, en menor grado
ya que mis versos le han dado vida
y ella, la pobre, ama mis labios.

Miguel Oscar Menassa
De "Al sur de Europa", 2002

miércoles, 12 de junio de 2013

DEMONIO DE LA SOLEDAD


Y fue mi cuerpo fin y destino de mis manos
 y el pasto fue marrón.
                                Heladas piedras
 cayeron sin piedad sobre mi piel de niño
 y los demonios de la verdad
 anunciaron la muerte.

Miguel Oscar Menassa
De "Invocaciones", 1978

viernes, 7 de junio de 2013

LA POESÍA HA ROTO LA PALABRA


La poesía ha roto la palabra,
ha extendido la frase al infinito,
ha bordado, sin hilo y sin aguja,
el corazón de la quebrada voz.

Hubo un sentido
que se abrió en mil pedazos,
hubo un amor tan grande
que nadie pudo amar
y hubo, mi amor, mi amada,
grandes amantes crueles
que hacían el amor
con las palabras.

Miguel Oscar Menassa
De "Al sur de Europa", 2002

martes, 4 de junio de 2013

CONOCER, QUERIDA, SIN SABER


Hablaré de algo que conocemos todos, sin saber:

Cuando le quito mi amor es cuando más me ama.
Cuando ella sueña con otros es cuando la deseo.
Cuando estamos muy separados, estamos juntos.

Hoy soy el áspero sentido de los huecos.
Todavía, entre nosotros, amada, vive Dios.
Sus carnes esponjosas impiden que te bese.
Su boca plena a tu mirada no me deja gozar.

Alégrate muchacha, hoy no confieso nada,
sólo vengo a cantar lo ya sabido, lo inútil,
desesperados gestos de amor y tu belleza.

Nada diré de lo que nadie sabe, sin conocer.
Sólo hablaré de Dios, de Dios entre tus piernas,
adelantándose a tu goce, como si fuera de palabras.

Miguel Oscar Menassa
De “Poemas y cartas a mi amante loca joven poeta psicoanalista”, 1987

lunes, 3 de junio de 2013

MIGUEL MÍ MISMO


Cuando pueda elegir
 elegiré ser Dios de la montaña
 vivir en medio del Olimpo entre las azucenas
 y los viejos olores del laurel
 bebiendo
 bebidas cálidas y alcohólicas
 y danzando alegremente con Zeus
                                                     mi patrón.
Y si no me dejaran
 elegiría con mi mujer un valle que conozco
 un valle azul en Catamarca
 donde pensamos e hicimos el amor
 y hablamos largamente de la guerra.
Y si no me dejaran
 elegiría una tarde de mar junto a mi hijo
 el que tiene en los ojos el color del almendro
 o estar sentado debajo de los cedros
 con mi padre en el Líbano oliendo los azahares.
No elegiría nunca morir a medianoche
 junto a mi madre bañados por la luna.
 Elegiría no morir.
 Como aquellos famosos dioses de la montaña
 tomar mi vino en altas copas de cristal
 con Zeus
              mi patrón
 y saltar locamente
 de un lado a otro lado del Olimpo
 hablando de mi cuerpo.

Miguel Oscar Menassa
De "Yo pecador", 1975

domingo, 2 de junio de 2013

Ya dije muchas frases

 

Ya dije muchas frases célebres
es hora de vivir.
Vivir
como viven los pájaros cantores
con la cabeza al viento
mirando crecer la libertad.
 
Te dije
antes que yo nombrara
la tierra estaba yerta.
 
Soy el tic-tac
oriundo de la nada.
Me abro al compás
de todo lo que muere.
 
Te toco y te hago fuego
y así no se puede vivir.
 
Vivir te dije
como el canto de un pájaro
que ya pasó hace mucho tiempo
y todavía es canto.
 
Miguel Oscar MenassaDe "La poesía y yo"

LEJANÍA


Ahora estoy excitado, loco de contento,
me puse a decir cosas y nació un poema.
Después me sacudí las últimas cenizas de la muerte
y me puse a mirar la lejanía y, algo me estremeció.

No fue una luz de fuego, ni el dolor de la guerra,
ni del futuro las artes y las ciencias luminosas.
No vi cuando miré la lejanía la caída del mundo.
Ni bombas atómicas, ni láser asesino, ni venenos.

No vi al hombre en soledad encerrado en sí mismo.
Ni a la mujer crucificada queriendo ser nuevas religiones.
No vi familias encadenadas o muertas o estados corrompidos.

No vi niños raquíticos ni jóvenes drogados o perdidos.
Ni me vi, a mí mismo, viejo, con barba blanca, escribiendo.
Lo que vi fue, sencillamente, la lejanía y, eso, me estremeció.

Miguel Oscar Menassa
De "La patria del poeta", 1991