viernes, 12 de agosto de 2016

Noche 1958.- Cada uno paga y pone aquello que necesita poner y pagar, no lo que el psicoanalista necesita cobrar o la Institución, que sus miembros paguen.

Tanto para el psicoanalista como para la Institución, es producir más pacientes y candidatos de los necesarios para funcionar.

Una producción más allá de lo necesario permite al psicoanalista desear (es decir, única forma de la interpretación) y a la Institución pensar nuevas formas de convivencia, sin las cuales sería imposible la creación en una institución.

Sin introducirnos en el campo del deseo, no se puede pensar en un estado de bienestar.

Dejarme de preocupar por la gente es también darles libertad.

Miguel Oscar Menassa
De Las 2001 Noches -y 393 noches de repuesto-

sábado, 21 de mayo de 2016

TORO SENTADO EL VISIONARIO -I-


Aquí,
toro sentado,
amante del silencio
  Miro el sol,
es el atardecer,
y sé,
que todo es efímero.
Vendrán eras atómicas,
y arrancarán de cuajo nuestro reino,
del centro de la tierra.
El sol caerá,
como un fruto podrido,
como un pájaro herido,
en pleno vuelo.
Detrás de las colinas
veo para el hombre,
sangre y basura,
un silbido helado y nocturno.
Aquí,
sentado,
amante,
toro del silencio,
veo para el hombre,
detrás de las colinas.
La muerte.


Miguel Oscar Menassa
De "Canto a nosotros mismos también somos América"

TORO SENTADO EL VISIONARIO -II-


Pequeño árbol de la colina,
estalla en la señal.
Desde sus raíces,
fuegos artificiales
se encienden
entre el aromático perfume.
Quiero decir
que nuestro pequeño águila de trueno,
también,
ha muerto.
Dulzura,
la dulzura de sus labios,
su vuelo etéreo.
Su franca risa,
cuando se burlaba de la guerra.
Conocer,
conocía -murió por eso- en la propia colina,
el estallido sangriento,
del árbol del amor.


Miguel Oscar Menassa
De "Canto a nosotros mismos también somos América"

TORO SENTADO EL VISIONARIO -III-


Anochece, ahora, en nosotros,
y la blanca espuma de la rabia,
lo envuelve todo.
La vida se entretiene en los olores.
Todo procede,
desde más allá de la colina,
también,
nuestro final.
Envejecí sentado,
aconsejando a mis muchachos,
detenerse,
frente a cualquier maravilla de la tierra,
frente a cualquier tontería de la naturaleza
contra los sentidos.
Y sin embargo,
me decido,
quiero morir de pie.
Y si es necesario,
atado a mi caballo.

Miguel Oscar Menassa
De "Canto a nosotros mismos también somos América"

TORO SENTADO EL VISIONARIO - IV-


Esta noche,
la última,
quiero fiesta....
Una agonía lenta,
hasta el amanecer,
con fuego de licores,
con nuestras drogas de la visión perenne
y la famosa,
brillante pinturita para indios,
en nuestro rostro,
en nuestro pecho moldeado por la vida,
en el arquitectónico culo,
de las bellas mujeres.
Rojos tambores,
artistas del ruido,
para la danza.
Cada hora,
danzando,
es un milagro de la vida.
Cada hora,
danzando,
se transforma en milenios.
Ser,
con este ritmo,
os lo aseguro,
seremos históricos


Miguel Oscar Menassa
De "Canto a nosotros mismos también somos América"

TORO SENTADO EL VISIONARIO -V-


Y la noche de la ardiente locura,
de la locura colectiva,
pasó lentamente....
Y todo el ritmo
y toda la algarabía del tam-tam,
-violento y rojo de ira por el amanecer-
fueron,
nuestras historias.
Todo fue,
grandeza
tras grandeza.
Ninguno de nosotros lloró,
porque llorar,
no conocía el corazón del indio.
La marca,
la verdadera marca de la historia,
para nosotros,
fue la altanería,
la soberbia.
Nunca fuimos humildes,
más bien,
sórdidos.
Sabíamos,
que más allá de la colina,
al hombre,
lo esperaba la muerte.


Miguel Oscar Menassa
De "Canto a nosotros mismos también somos América"

TORO SENTADO EL VISIONARIO -VI-


Y sin embargo,
ese día,
la guerra,...
no fue dura,
para mis muchachos.

Se trataba de un duelo,
-una fina competición entre valientes -
yo
tuve que matar
y en ese gesto,
donde todo era nuestro,
-donde con la violencia de la verdad,
quedaba claro,
que el poder,
que el bendito todo poder,
era nuestro cuerpo
perdimos,
la última batalla.

Miguel Oscar Menassa
De "Canto a nosotros mismos también somos América"