Querida
Te lo dije en silencio,
no sueltes las amarras,
la libertad no existe.
Existe el desatino, las sombras,
la tonta esclavitud, del hombre,
por sus ocupaciones, por sus sexos.
Una colección de ultramodernos,
pequeños animalitos y grandes maricas.
Soy, te lo dije en silencio,
el último padre de occidente,
el último amante,
el fin del amor.
Entre la muerte y el deseo hablo la vida.
Te nombro amada, te nombro
y no me alcanza con nombrarte.
Recuerdo, cálidamente,
tu sangre sobre mi piel,
aquel delirio celular,
tu cuerpo en mi cuerpo.
Hablamos y dijimos: es imposible ser.
Recuerdo, sin embargo, bien amada,
argucias, históricas, inesperadas,
contra la propia vida de los hombres.
Tu carne, amada, esplendorosa carne,
racimos de humanidad por todas partes.
Llagas, heridas por doquier. Sangres,
entre nosotros, recordando la muerte.
Ahora, me lo digo, no va más.
Soy un artista.
Una catástrofe del alma.
Una fe destrozada por la historia,
del hombre una fatal encrucijada.
Estar al lado mío, para mí, sería suficiente.
Un hombre que a nadie pertenezca,
con sus propios sentidos, amores,
una cadena de palabras, vida, deseo,
goce inagotable.
El pene, te lo dije, era una imperfección.
Deseo del hombre que deseaste,
que te quedes conmigo, detenida,
quieta en el alma, conversando.
Quisiera confesarte que soy un solitario.
Desde el principio de los siglos,
entre fieras, vivo carnes y hartazgos.
Soy el poeta,
en mi cuerpo profundo y milenario,
al borde de los abismos de la locura,
escribo, lentamente, mis versos y miro,
tu desenfrenada carrera hacia la muerte.
Haciendo el amor el tiempo siempre sobra,
somos millones y millones, miles de siglos,
compartiendo mi pan y mis venenos y, aún,
mis tontas preocupaciones por el hombre.
Esta vez se trata de gozar, vivir.
Basta de experimentos, basta de ser,
deseo que desees,
no te necesito,
hagamos el amor.
Miguel Oscar Menassa
De "Poemas y cartas a mi amante loca joven poeta psicoanalista", 1987
lunes, 28 de febrero de 2011
domingo, 27 de febrero de 2011
Noche 197.
Fuimos deletreando nuevamente el nombre de las cosas. Y las cosas se transformaban a nuestro llamado y terminábamos sin saber el verdadero nombre de las cosas.
Miguel Oscar Menassa
De Las 2001 Noches, 1997
De Las 2001 Noches, 1997
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viernes, 25 de febrero de 2011
LA MUJER Y YO -9-
Un día le confesé que estaba triste
que un dolor proveniente del alma
me dolía, punzante, en el costado.
Ella me miró con incredulidad
no podía entender que a mí, también,
me pasaran esas cosas y además,
el dolor se detuvo para escucharla
cuando con algo de rabia dijo:
Justo ahora se te ocurre enfermarte,
con las cuentas impagas,
la casa hipotecada
y yo querido, aún, insatisfecha.
Yo, tomándome el corazón con ambas manos
para que no saliera corriendo de mi pecho,
le dije suspirando ¿insatisfecha de qué?
y ella, rápidamente dijo: Dinero y sexo,
eso está bien al lado tuyo,
pero yo quiero luchar por mi libertad
quiero forjar un mundo sin sexo y sin dinero
¿entiendes, querido?
sexo y dinero tiene todo el mundo
pero ya nadie tiene libertad,
así que, sin medir las consecuencias,
desde hoy mismo me declaro en libertad.
Aquí, en mi casa,
delante de mis seres queridos
rompo las cadenas que, hasta hoy,
me ataban al mundo
y tomo los caminos del poema.
Yo estaba emocionado pero confuso,
la declaración de su libertad
era algo que yo estaba pensando
pero hablarme de esa manera
justo en el centro del dolor,
no me gustó su modo de liberarse
y al pensar en otras mujeres
no tuve más dolor y me di cuenta
que era capaz de sufrir del corazón,
con la intención de esclavizarla.
Su libertad me había devuelto el corazón.
Miguel Oscar Menassa
De "La mujer y yo", 2003
que un dolor proveniente del alma
me dolía, punzante, en el costado.
Ella me miró con incredulidad
no podía entender que a mí, también,
me pasaran esas cosas y además,
el dolor se detuvo para escucharla
cuando con algo de rabia dijo:
Justo ahora se te ocurre enfermarte,
con las cuentas impagas,
la casa hipotecada
y yo querido, aún, insatisfecha.
Yo, tomándome el corazón con ambas manos
para que no saliera corriendo de mi pecho,
le dije suspirando ¿insatisfecha de qué?
y ella, rápidamente dijo: Dinero y sexo,
eso está bien al lado tuyo,
pero yo quiero luchar por mi libertad
quiero forjar un mundo sin sexo y sin dinero
¿entiendes, querido?
sexo y dinero tiene todo el mundo
pero ya nadie tiene libertad,
así que, sin medir las consecuencias,
desde hoy mismo me declaro en libertad.
Aquí, en mi casa,
delante de mis seres queridos
rompo las cadenas que, hasta hoy,
me ataban al mundo
y tomo los caminos del poema.
Yo estaba emocionado pero confuso,
la declaración de su libertad
era algo que yo estaba pensando
pero hablarme de esa manera
justo en el centro del dolor,
no me gustó su modo de liberarse
y al pensar en otras mujeres
no tuve más dolor y me di cuenta
que era capaz de sufrir del corazón,
con la intención de esclavizarla.
Su libertad me había devuelto el corazón.
Miguel Oscar Menassa
De "La mujer y yo", 2003
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miércoles, 23 de febrero de 2011
VUELVO DE LOS ESPACIOS
Vuelvo de los espacios
donde temía
que su cuerpo dañara mi cuerpo.
Albatro muerto
albatro despedazado
por una emoción inalterable
quiero escuchar tu voz
arrancar de las palabras
tu canto quieto.
Miguel Oscar Menassa
De "La poesía y yo", 2000
donde temía
que su cuerpo dañara mi cuerpo.
Albatro muerto
albatro despedazado
por una emoción inalterable
quiero escuchar tu voz
arrancar de las palabras
tu canto quieto.
Miguel Oscar Menassa
De "La poesía y yo", 2000
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martes, 22 de febrero de 2011
¿Que pasa tio?
Aprendimos a torear en una esquina de mi barrio viejo,
bailando un tango triste, dándole de comer a la muerte.
Verónicas y malvas y, también, dejábamos pasar el amor.
Expertos en pases y movidas nadie llegaba hasta nosotros.
Conocí callejas y soledades una a una y, aún, en montones,
mujeres extraviadas como versos de cielos perfumados y luz.
Abiertas mujeres del pan y las caricias ausentes del dolor.
Mujeres de amor provenientes del centro mismo de la tierra.
Bares y alcoholes y estar más allá de la vida misma
y jugarse la vida por una mirada abierta al abismo.
Todo eso viví en mi barrio antes de nacer al cantar .
Así, que de toro macho, íbero, ve a jugar con tu madre.
A mí me toca quedarme aquí en España inventando el amor.
y no bufes como si fueras un toro herido que ya has muerto.
Miguel Oscar Menassa
De "Un argentino en España", 1987
bailando un tango triste, dándole de comer a la muerte.
Verónicas y malvas y, también, dejábamos pasar el amor.
Expertos en pases y movidas nadie llegaba hasta nosotros.
Conocí callejas y soledades una a una y, aún, en montones,
mujeres extraviadas como versos de cielos perfumados y luz.
Abiertas mujeres del pan y las caricias ausentes del dolor.
Mujeres de amor provenientes del centro mismo de la tierra.
Bares y alcoholes y estar más allá de la vida misma
y jugarse la vida por una mirada abierta al abismo.
Todo eso viví en mi barrio antes de nacer al cantar .
Así, que de toro macho, íbero, ve a jugar con tu madre.
A mí me toca quedarme aquí en España inventando el amor.
y no bufes como si fueras un toro herido que ya has muerto.
Miguel Oscar Menassa
De "Un argentino en España", 1987
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Un argentino en España
sábado, 19 de febrero de 2011
Europa, querida, Europa
¿No te gustaría conocer Europa?
Una vez más escucho tangos
y estrello vieja ciudad contra mis ojos.
Aferrado a las ambiguas leyes del pasado.
recuerdo:
un patio
unas glicinas
un empedrado chueco
una estrellita de cartón
entre las cometas.
Lo recuerdo todo,
el cielo, la troya, rabiosa rayuela
y tus pasos de cisne y tu franca,
deliberada, caída en el infierno.
¿ No te gustaría conocer Europa?
Abro de par en par las ventanas,
para que la mañana corra por mi casa.
No espero respuesta del viento,
ni del suave y alocado perfume,
que trae el viento de los océanos.
Escribo porque escribir es un arte.
Y si no espero del viento los ronquidos,
ni de las montañas más altas la señal.
Si no espero, para mí, palabras de amor,
el encuentro siempre es feroz, múltiple.
Una manada de perfumes futuros,
contra los perfumes del pasado.
Un tango y su vaivén, ¿te imaginás?
el vértigo de un paso para atrás y su recuerdo.
¿No te gustaría conocer Europa?
Miguel Oscar Menassa
De "Al sur de Europa", 2002
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viernes, 18 de febrero de 2011
HE COMENZADO LA MAÑANA...
He comenzado la mañana
ágil y fresco
amante de las bondades naturales
de los viejos poetas
Poniendo el oído en el vientre de mi amada.
Escuchando
toda la historia de la poesía moderna
hasta el canto del río
hasta el canto de los nuevos poetas.
No hay rincón oscuro en la mañana.
Sol alto Sol fuerte Sol abierto
no respeta el amor.
-En la mañana se debe tomar café con leche-
Nada de besos de terror.
Besos de amor en la cama de los grandes poetas.
Mi mujer canta, alegre y cantora en la mañana.
Ha gozado.
El gran sol pasa de largo. Inunda la habitación vecina.
Miguel Oscar Menassa
De "22 poemas y la máquina electrónica o como desesperar a los ejecutivos", 1966
ágil y fresco
amante de las bondades naturales
de los viejos poetas
Poniendo el oído en el vientre de mi amada.
Escuchando
toda la historia de la poesía moderna
hasta el canto del río
hasta el canto de los nuevos poetas.
No hay rincón oscuro en la mañana.
Sol alto Sol fuerte Sol abierto
no respeta el amor.
-En la mañana se debe tomar café con leche-
Nada de besos de terror.
Besos de amor en la cama de los grandes poetas.
Mi mujer canta, alegre y cantora en la mañana.
Ha gozado.
El gran sol pasa de largo. Inunda la habitación vecina.
Miguel Oscar Menassa
De "22 poemas y la máquina electrónica o como desesperar a los ejecutivos", 1966
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