lunes, 29 de junio de 2009

¡Cuidado que viene mi hermana mayor!


LOS QUE SE QUEDARON

Tiempos extraños, lejanos de perfumes y cabellos al viento.
La edad pasó en horas congeladas y tardes de tedio,
corriendo por las avenidas al ulular de las sirenas
que enfriaban las hojas de los árboles,
antaño reverdecidas de sol y sacrilegios
cometidos en crueldades sin nombres,
sólo lápidas de mármol convertidas
en blancas banderas de rendición.

¿Qué demonios arrojaban azufre sobre los adoquines,
apisonados rectángulos prisión de hierro y piedra
que partía los solitarios cuerpos de los jóvenes,
enrojecidos, tristes de sangre de crepúsculos y muerte anticipada,
que congelaba el alma?

En los exilios pienso… y quedo detenida en el espacio,
y desciendo en silencio los escalones del despojo,
y mi carne no responde ya al estremecimiento
y abandonada yerra por laberintos ciegos
lejos de cualquier sueño.

Cómplices del silencio, del crimen, de la hoguera,
nos quedamos mirando los frentes de las casas
sin ángeles pintados, sin olor a glicinas,
con gorriones de luto y un otoño empalideciendo
la vida de los que no partimos, sin saber por qué causa
la escarcha y el glaciar mantienen la distancia.

Después la noria continuó girando,
pero no pudo con los lechos urgentes robados a la luna
que sabes a agonías,
con las sonrisas detenidas en bordes de locura,
y pieles desmayadas en frentes apretadas por latidos estériles
con vapores de espanto.

No pudo con lo inútil de un llanto,
un llanto de fantasmas que atravesaba sombras
en regiones de mausoleos de ónix,
donde esta vez el ave se quedó de tutela durmiendo de costado.


NORMA MENASSA
Buenos Aires, 1938

domingo, 28 de junio de 2009

En respuesta a la crítica que Carlos Boyero le hace a Francis Ford Coppola



EL CARNAVAL DEL CINE
I
Cantando en el carnaval
hoy les quiero demostrar
que los críticos de cine
hacen el amor muy mal.
Eyaculan precozmente,
cuando del cine se trata,
porque no quieren gozar
sólo quieren criticar.
Se apresuran a opinar
y, desde su alma, brotan
infantiles fantasías
que tienen con su mamá.
Como no pagan entrada,
al cine van a dormir
y no miran la película
que les toca criticar.
Para hacer las críticas
se reúnen en el bar
y, como no vieron la peli,
se ponen a cotillear.
Ese director la tiene muy grande
y todas las mujeres le aman de más,
hagamos papilla con el director
que, aunque él sea un artista, el crítico soy yo.
Así que a volar del mundo del cine,
director eunuco, tirano y voraz
rodeado de putas y de actores débiles,
no vaya a ser cosa que pueda triunfar.
Y si por las dudas llegara a pasar,
quiero pedir disculpas al dire y demás,
trabajo para comer y no soy un creador
y tampoco un industrial, sólo crítico soy y no doy para más.

II
Me llaman el director
y he venido a preguntar
a los críticos del cine
por qué me tratan tan mal.
Mi madre me había dicho:
“ten cuidado, hijo querido,
con los críticos de cine
que no saben comer roscas
y fracasan al triunfar.”
Y cuando yo con asombro:
“pero madre, qué me dices”,
me dio un beso cariñoso
y me dijo: “ya verás...”
Estudié la medicina
con notas sobresalientes
y de joven hice versos
con el amor y la muerte.
Después conocí la guerra
y me alisté con los pobres
no tenían qué comer
pero hacían el amor
y pasaban de los críticos.
Del alma nadie se ocupa,
me dijo un viejo sabiondo,
si le gusta trabajar
hágase del alma experto,
que los pobres tienen alma
y nadie podrá pensar
ni críticos, ni periodistas
que usted se ocupe de eso.
Así que tendrá su tiempo
hasta que ellos se den cuenta.
Haga cine, mucho cine,
sólo para despistar
y no se crea un carajo
lo que pase en ese mundo
porque el cine es manejado
por los patrones del mundo.
Haga cosas insolentes,
inmorales, si se quiere,
y verá cómo los críticos
son tontos y dependientes.
Y no deje de hacer cine
aunque vengan degollando
que los críticos insultan
sólo aquello que algo vale.
Y algo tiene que cuidarse,
que los críticos son títeres
de gente muy poderosa
que, para tener razón,
pueden tirarte una bomba.

El Director

viernes, 26 de junio de 2009

"Toro sentado el visionario (VIII)" de Miguel Oscar Menassa

TORO SENTADO EL VISIONARIO -VIII-

Después de la masacre se dieron cuenta,
que nuestras mujeres,
también tenían,
el don del amor,
la gracia de saberse inmortales.
Y si digo que ultrajaron sus cuerpos,
o las sometieron a las más duras pruebas,
lo digo por decir,
porque nuestras bellas amantes,
vivas durante cinco siglos, lo soportaron todo
y tuvieron entre tanto,
hasta el último hijo necesario
y transportaron,
entre las mutilaciones de sus cuerpos,
ocultas,
nuestras pocas palabras.
Nunca fueron tristes,
en hijos y palabras fue todo porvenir.
Crecieron como crecen,
famosas sudestadas,
volcánicos murmullos.
Crecieron,
sin saber,
amantes,
del armonioso jugo de los vegetales,
y de sus propios excrementos,
fueron millones.

martes, 23 de junio de 2009

Directamente desde Málaga. Menassa responde

Lámina 008. Miguel Oscar Menassa


"Decir análisis terminable, para un psicoanalista, es una mala traducción, ya que se trata del análisis en cuanto finaliza para situarse en una especie de alcance infinito, revelando lo que, a fin de cuentas, hay de irreductible para el hombre y la mujer en el complejo de castración."
(M.O. Menassa)

sábado, 20 de junio de 2009

martes, 16 de junio de 2009

Televisión Grupo Cero. Martes a las 20 h "Los poderosos preguntan"

Los martes a las 20.00 h (hora española) los poderosos preguntan y Menassa responde.

Televisión Grupo Cero

Para poder verlo hay que acceder a la siguiente dirección:

www.helloworld.com/grupocero. Una vez en la página hay que pinchar donde pone Live! (situado arriba, a la derecha de la página)

Una vez que se abre pulsar Play.

domingo, 14 de junio de 2009

"Llegar, querida, llegar" de Miguel Oscar Menassa

LLEGAR, QUERIDA, LLEGAR

Estoy llegando, como siempre, gota a gota,
a fin de mes, amor, enajenado, sordo, quieto.
Con tres peniques me siento Dylan Thomas
y diecisiete florines hacen que sea Freud.

A fin de mes, mi amor, para llegar, pruebo volando.
Me juego dos quinielas, recuerdo dos poetas, amor,
y beso la cúspide de mi esperanza de volar cuando,
en silencio, entre versos, le pido a Dios: Piedad.

Alas, Dios, para llegar hasta mi amada a fin de mes.
Pequeñas alas muertas, cielos de luz para mi mente.
Alma, un poco de alma, Dios, para llegar a fin de mes.

Después pasan las horas y arañando un sentido,
llego hasta tus senos, amor, a fin de mes. Loco,
embrujado, alegre, enamorado por llegar .

lunes, 8 de junio de 2009

"Hay días como hoy" de Miguel Oscar Menassa

HAY DÍAS COMO HOY

Hay días como hoy que no pasan nunca.

Son días como una espesa niebla
en la garganta, al borde del abismo.

Esos días de Freud frente a la angustia
de no poder saber, exactamente
hasta más adelante.

Esos días inolvidables de César Vallejo
enfrentando a la muerte con el crujir del pan.

Esos días de la triste cerveza
donde algún poeta pobre, mediocre o muy sentimental,
se dio cuenta que en el siglo que viene
nadie lo leería.

Esos días donde se rompe el alma
para que las palabras alcancen el poema y, también,
esos días donde el poema nos abandona,
definitivamente,
para inventar el alma.

Hay días como hoy que no pasan nunca.
Son días como en la guerra
cuando la mujer del enemigo me enamora.

jueves, 4 de junio de 2009

"Las lápidas siempre son desaforadamente pesadas"

No comprendés, la distancia es el mar, las mil leguas marinas que nos separan irremediablemente.Cuando estábamos todos en el puerto, todos éramos iguales.Después llegó la hora de embarcarse, la nave construida, las amarras rotas.Yo preferí el mar, vos la tierra.Desde el mar te tiré los cabos necesarios, las escalas necesarias. Fue imposible. Desde la arena me hacías señales luminosas incomprensibles; recuerdo una noche que me entretuve en las señales, casi me voy a pique.
Después el mar me fue ofreciendo nuevas palabras, nuevas conjeturas, mi piel en tanto iba adquiriendo las características de los viejos lobos de mar. Mis aullidos eran aullidos desprovistos de fe. Lo importante era emitirlos y no que alguien los escuchara.
Mi barco era pequeño y veloz, vos no pudiste soportar tanta velocidad.